Desarrollo bebé

QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA PARA FOMENTAR UN CORRECTO DESARROLLO DE NUESTRO BEBÉ

Es muy común “medir” el desarrollo de los bebés según las capacidades motrices que van alcanzando: mantenerse boca abajo, darse la vuelta, sentarse, gatear o andar parecen que son las palabras claves que las familias configuran en su cerebro para seguir la evolución de los más pequeños.

A través de las actividades de estimulación temprana podemos fomentar, por supuesto, todos estos logros. Pero también se trabajan muchas otras áreas fundamentales en la evolución de los niños

QUÉ ÁREAS TRABAJAR PARA UN COMPLETO DESARROLLO DEL BEBÉ

Desarrollo bebé

Una adecuada estimulación temprana se centra en fomentar no solo el desarrollo físico del bebé, si no también el cognitivo y el emocional para que vaya alcanzando todos los hitos  que conforman una correcta evolución.

Para ello, desde Mi Otro Yo  potenciamos los juegos y actividades de estimulación que trabajan en cinco áreas principales

  • Área de motricidad: se trata de esas habilidades que más identifican las familias: las capacidades para moverse y para desarrollar la coordinación entre lo que se ve o se percibe y lo que se toca. Para poder trabajar y desarrollar esta área es fundamental dejar a los bebés tocar y manipular los objetos. Además, es importante distinguir entre:
    • La motricidad gruesa – engloba a los movimientos que se producen en las extremidades (brazos y piernas) o que incluyen al cuerpo entero. Esos hitos que mencionábamos al principio -andar, gatear, correr…- son ejemplos visibles del desarrollo de este tipo de motricidad.
    • La motricidad fina – se refiere aquellas capacidades motoras que implican a los pequeños movimientos que se producen gracias a la coordinación de manos, muñecas, pies, dedos (de manos y pies), labios y lengua. Aunque nos parezcan movimientos instintivos, acciones sencillas como usar el pulgar y el índice para coger objetos, acostumbrarse al uso del tenedor o coger un lápiz, requieren en realidad de un arduo entrenamiento en la primera etapa de nuestra vida.
  • Área cognitiva: desde el momento del nacimiento los bebés se enfrentan a un periodo de descubrimiento y experimentación continuo. Podría casi decirse que sus sentidos se “despiertan” de pronto, por lo que a través del olfato, el oído, la vista y el tacto principalmente conocerá nuevos estímulos cada día. En este sentido, comprender y relacionarse con cada estímulo nuevo le permitirá que poco a poco se vaya adaptando a situaciones novedosas y, por tanto, que vaya desarrollando su capacidad de pensamiento y atención ante lo que le rodea.
  • Área del lenguaje: que no solo se circunscribe al simple hecho de dominar el habla; si no que en general a todo lo que conlleva la capacidad de comunicación que van adquiriendo los niños en su evolución. Se trata de palabras, sí; pero también de su capacidad de comprensión, de expresión y la comunicación gestual.
  • Área sensorial: gracias a esta área se trabaja la base de múltiples aprendizajes, a través de proporcionar nueva información a los sentidos de los bebés para que generen sensaciones y percepciones nuevas. En este sentido, con la estimulación sensorial se potencia la capacidad sensitiva de los niños, pero también se potencia su desarrollo cognitivo.
  • Área socio afectiva: en esta parte se incluyen todas las experiencias afectivas y de socialización que el niño protagoniza y recibe desde antes incluso de su nacimiento. La importancia de trabajar esta área es vital, puesto que impactará de forma directa en la autoestima del bebé, su capacidad de sentirse seguro y querido y también de adaptarse a las normas y construcciones sociales en lo que se refiere a su comportamiento hacia los otros.

El juego como elemento principal en el desarrollo del bebé

Si algo define la filosofía de estimulación temprana que sustenta el proyecto Mi Otro Yo es el objetivo principal de tratar de ayudar a las familias para conseguir una estimulación adecuada mientras se disfruta con el bebé al construir juntos -y a través del juego- las bases de su desarrollo.

Si bien durante toda la etapa de la infancia el juego es una pieza clave para la evolución del niño, en su primer año de vida el juego es el medio principal para descubrirse, tanto a sí mismos, como al entorno y personas que les rodean; por lo que resulta fundamental y necesario para que los bebés avancen con paso firme en las cinco áreas anteriores.

Sin embargo, es importante mantener presente que estimular a través del juego no significa ofrecer juguetes sin más; si no que han de estar representados en ese juego conceptos más profundos que responden a las áreas de trabajo que antes repasábamos: la manipulación, la observación, la experimentación, el descubrimiento… Ya que esos sí serán los verdaderos pilares que ayudarán al correcto desarrollo de nuestro bebé, y en los que se sustentan las actividades y juegos de estimulación que proponemos en Mi Otro Yo.

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