BEBÉ HIPOTÓNICO E HIPERTÓNICO

bebé hipotónico e hipertónico: ¿qué es y cómo afrontarlo?

BEBÉ HIPOTÓNICO E HIPERTÓNICO

Escuchar que un bebé es hipertónico o hipotónico no nos suena del todo extraño… ¿Pero a qué se refiere exactamente?

La hipertonía o hipotonía se refiere al estado del tono muscular, en este caso, de los más pequeños. Podríamos hablar del tono muscular como esa tensión que se siente en los músculos cuando se produce un movimiento, ya sea al doblar o al estirar. Es decir, la capacidad de contracción y relajación máximas de nuestros músculos es lo que marca ese tono.

Todos tenemos ese tono muscular, solo que lo experimentamos en diferente medida: unos más alto y otros más bajo. Sin embargo, cuando el tono se desplaza hacia los extremos (o muy alto o muy bajo) es cuando podemos hablar de hipertonía o hipotonía y puede conllevar ciertas dificultades.

características de un bebé hipertónico

Dado el significado del prefijo hiper- (excesivo, aumentado), la hipertonía es aquella situación en la que el tono muscular está situado en la parte alta (muy alta) del espectro.

En general, los recién nacidos suelen tener cierta inclinación hacia la hipertonía: su tiempo prolongado en el útero en posición fetal hace que predomine el tono aumentado de los músculos flexores; de ahí que sigan manteniendo esa postura encogida en la primera etapa.

No obstante, durante los primeros meses de vida tanto músculos flexores como extensores tenderán a ir igualándose en tono a medida que también se desarrollan las estructuras cerebrales y neuronales que interviene en la motricidad, de forma que poco a poco vayan adquiriendo mayor control sobre la postura y el movimiento de su cuerpo (desarrollo de la motricidad gruesa y la propiocepción).

¿Cuándo este tono alto deja de ser “normal”? La hipertonía en los bebés se caracteriza porque este tono muscular alto se transforma en rigidez; es decir, se nota una excesiva resistencia cuando se intenta movilizar una articulación del cuerpo (doblar o estirar un brazo, pierna, etc.)

Algunas señales que nos pueden indicar hipertonía son:

BEBÉ HIPOTÓNICO E HIPERTÓNICO

-Persistencia a la larga de los puños cerrados

Pie a la larga hacia abajo con dedos flexionados

-Marcha de puntillas

Acortamientos musculares: le cuesta estirar o doblar en su totalidad brazos o piernas

Problemas de manipulación, coordinación o equilibrio

características de un bebé hipotónico

BEBÉ HIPOTÓNICO E HIPERTÓNICO

Es fácil hacerse una idea que en el caso de la hipotonía, nos enfrentamos al supuesto contrario… Un bebé hipotónico se caracterizaría por una reducción o disminución del tono muscular; es decir, la elasticidad del músculo del músculo es excesiva y su consistencia es blanda. Esto se deriva en que al mover las articulaciones no se detecta “freno” y da lugar a movimientos muy amplios.

Algunas señales que pueden indicar la presencia de esta hipotonía son:

-Notar al bebé muy “blandito”, sin apenas oponer resistencia a cualquiera de los movimiento que le efectuemos

Dificultades para sostener la cabeza a la larga. Les presenta dificultad mantenerse erguidos aun ofreciéndoles apoyo

-Su estado de alerta suele encontrarse disminuido

-Suelen ser bebés muy tranquilos que apenas presentan movimiento en espacios como la cuna o el suelo.

¿qué hacer con un bebé hipertónico o hipotónico?

BEBÉ HIPOTÓNICO E HIPERTÓNICO

Es importante tener claro que en un altísimo porcentaje de los casos las hipertonías o hipotonías detectadas en bebés son benignas y se pueden trabajar y revertir.

Para ello, lo principal es que sigáis todas las revisiones y visitas pediátricas indicadas en el calendario de vuestro bebé. Si, adicionalmente os surgen dudas, visitad a un profesional especializado cuanto antes porque, en estos casos, la rapidez de la valoración juega a nuestro favor.

-El neuropediatra puede hacer una valoración en profundidad y, si es necesario, un diagnóstico que especifique el origen de este trastorno muscular, ya que en ocasiones se deriva de causas como la prematuridad, infecciones, hipotiroidismo congénito, etc…

-En los casos más graves, el equipo que debe hacer seguimiento y tratamiento es interdisciplinar: además del médico, el fisioterapeuta pediátrico, logopeda si es necesario y especialista de estimulación y atención temprana.

-En los casos leves (la mayoría), un fisioterapeuta pediátrico puede guiar la estimulación física que necesita el bebé para adquirir tono – o rebajarlo-, trabajando el fortalecimiento de aquellos músculos estabilizadores que faciliten el movimiento óptimo.

-Las actividades de estimulación temprana y sensorial van a ser imprescindibles en estos casos. “Trabajar” y potenciar el juego con diferentes materiales, texturas, tamaños; junto con estiramientos y masajes relajantes serán piezas clave para el tratamiento de la hipertonía y la hipotonía.

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